28/09/2006

Frito variado y dolores lumbares

Hoy fui al médico. No creo que sea lugar este para hablar de mis miserias, pero gracias a una tremenda costalada (animal bípedo cayendo a peso plomo sobre unos escalones que discretamente se clavaron en la zona lumbar y en el glúteo derecho de mi inmensa geografía humana) recabé datos acerca del funcionamiento del pasado y del alma humana presente. El doctor Mora nos recibió tarde a todos los que estábamos mendigando un poco de medicina tradicional. De rondón se colaron dos señoras enlutadas aquejadas de verborrea. En una sala de espera semioscura, un señor calvo chasqueaba la lengua en señal de desaprobación: “este hombre no sabe cortar, na más que sabe da palique”. Le pregunto si es buen profesional, pues, le confieso, es la primera vez que vengo. El tipo calvo dice que, por su parte, ésa iba a ser la última.

Me abstraigo del ambiente chungo creado por el individuo alopécico. Admiro una orla de la Facultad de medicina de 1948 que decora la sala: observo que a los catedráticos se les anteponía el don; que los recién licenciados tenían unos nombres de santoral (Sinforoso, Vitorino, Melquíades…) y unos bigotes excesivamente afectados; que sólo dos muchachas (con bigotes también) se hicieron médicas aquel año y que se las llamaba “señoritas”; y que un mozo, vestido de militar y más joven que el resto de la galería, rezaba allí como compañero muerto. Pensé en el trato que le damos a la muerte en nuestro mundo de hoy: nadie pondría en su orla a un fallecido.

Entro. Por supuesto que también me dedicó el doctor Mora unos minutos de extrema facundia, incluso llegué a temer que el calvo me esperara a la salida para golpearme por retardar el proceso. Pastillitas y pomadas.

De vuelta a casa veo en la tele que la Ópera de Nueva York sale a la calle para ser proyectada en pantallas y llegar así a un público más amplio. Madame Butterfly por Manhattan. Lo que no me gustó fue oír a Sydney Pollack decir que “la ópera tiene que dejar de ser una cuestión elitista y llegar a la ‘masa’”. En fin, reflexionen sobre todo esto. Me voy a la cama. Mañana hablamos.

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Comentarios
1 - Estimado Fritanga:
En primer lugar desearle una pronta y rápida recuperación. En segundo lugar felicitarle por su "bloguería" que demuestra que su sentido del humor y su agudeza andan como siempre alerta cual cazador en busca de presa: Fritanga nunca descansa.De lo de Pollack para qué vamos a hablar: la ópera exige atención , oír y escuchar; no creo que haya mucha gente que se "trague" a unos tipos repitiendo 20 veces lo mismo y cantado "raro"- quizá soy un elitista juanramoniano-.Una última reflexión: todos los días me acuerdo de usted en mi nuevo centro de trabajo porque, un media hora antes del recreo, en el bar el Beni- mi tabernero de cabecera ahora- comienza a echar sobre la plancha a esos "individuos" grasosos llamados "cochinitos" que el alumnado devora con fruición precolesteroleica. Bien, ya puede usted adivinar a que huele el centro durante ese rato .

Saludos. (Comment this)

Escrito por: soc at 2006/09/29 - 17:55:47
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