Carne y literatura
Para ser escritor, ya lo dije un día, hay que tener el talento de los bueyes, es decir, una fuerza y un tesón inextinguibles, además de una lentitud casi mágica basada en la observancia. Bueyes y literatura: reparo ahora en la relación existente entre las letras y la carne. Los novelistas del XIX consiguieron que el lodo etéreo de su imaginación encarnara en miles de personajes atrapados en otras tantas hojas de folletín. Uno de los mayores hacedores de tales longanizas fue Víctor Hugo, dado el volumen de carne que supo poner en las vitrinas de su negocio. Además, fue el francés aficionado a degustarla para nutrir su magín con muslos de odalisca. Es probable que por eso el bohemio Arsenio Houssaye le llevara chicas para fornicar de incógnito. Hugo fue un vampiro de lupanar hasta que se lo permitió la edad. Dos años antes de morir, se enamoró de una carnicera a la que chupaba devotamente los dedos, tal vez con la inocente intención de extraer del tuétano de la amada un último rescoldo de vida para sus personajes y para él mismo.


Será JL Perales el que quiere saber de ti???
cum porribus nostribus
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La respuesta es clara Fritanga es .... Fritanga (Comment this)
Séneca, Lucio Anneo. (Comment this)