05/10/2006

Suicidas abisales

Esta mañana vi a un hombre que por 69 céntimos de euro iba a quitarse la vida. Le entregó un billete de veinte a una cajera; cuando ésta le preguntó si tenía algo más pequeño, el suicida le dio una moneda de euro tras escrutar el bolsillo de su camisa. Sentí su molestia: “¿es tan barato acabar con mis días?” El envenenamiento con lejía es doloroso, quizás demasiado teatral. Basta con aguantar lo suficiente sin gritar para caer fulminado y sin necesidad de un lavado de estómago. Me hermané con él. Sentí el doloroso afán de la finitud, el deseo infantil de los finales de cuento.

Alguien preguntaba estos días quién era Fritanga. Fritanga tiene una personalidad voluble, casi líquida. Por eso, hoy me sentí en la necesidad del suicidio. Lo siento, la vida es cruel cuando se dedica uno a la romanización. Esta mañana una joven me espetó que, por recurrir a un eufemismo, defecaba sobre mi santa estirpe. El negocio de desbarbarizar está malo; requiere de una malversación desinteresada de neuronas y algo de arrojo. Los ladridos a veces resultan excesivamente dolorosos. Me viene a la memoria el pobre de Nerval, otro suicida glorioso (sus pies colgaban en círculo sobre una calle de París, ya desaparecida). Salía a pasear por los jardines de las Tullerías con una langosta amarrada a una correa. Cuando le preguntaban el porqué, él contestaba: “No ladra y conoce el secreto de las profundidades”. Escucho los ladridos días tras día. Alguna mañana, ya no volveré, entonces me encontrarán catalogando algas abisales.

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Comentarios
1 - Hasta hace bien poco había una pintada en una pared muy visible insultando a uno de mis maestros en el colegio. Maestro que se empeñaba en enseñarnos con los métodos pedagógicos más avanzados. Maestro de esos que te marcan. Esas clases y ese insulto fueron hace 15 años pero la pintada seguía ahí.
Cuando este hombre murió, hace dos años, se me ocurrió salir de grafitera a tachar ese insulto y poner un gracias a modo de homenaje. No lo hice y ahora ya no existe ni la pared. Están construyendo otro edificio.
El insulto desapareció pero a mi no se me olvidará el agradecimiento a este hombre que se esforzaba y trataba de sacarnos de los límites de este pueblo tan asfixiante a veces... sobre todo con 15 años. (Comment this)

Escrito por: Anónimo at 2006/10/06 - 10:28:27
2 - Querido FRITANGA:
Lo veo a usted bajo de forma y eso no me gusta nada.La profesión de romanizar bárbaros es poco gratificante porque estos bárbaros son bastante "bascones": se empecinan en sus errores frente a la civilización.Yo en esto soy bastante fariseico le doy gracias a los dioses por no ser como ellos, porque, como buen andaluz de la Bética, supe que lo positivo era arrimarme a los romanos.Mientras esto pasa anímese usted y póngase un poco fariseico como yo; haga su trabajo pero recuerde que su alma es suya y que esos seres no pueden insultar porque solo los seres racionales tienen la capacidad de hacerlo.
P.D: Ya sabe dónde me tiene para lo que guste( no me malinterprete que yo no me dedico a la "orientación" )
Aquí un amigo. (Comment this)

Escrito por: soc at 2006/10/06 - 21:55:11
3 - Gracias por contestar a mis preguntas... ¿Por qué pensáis que tengo algo en contra de Fritanga? Sigo su blog con entusiasmo. Buen trabajo. (Comment this)

Escrito por: Skullion at 2006/10/07 - 16:27:43
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