Free style
Jules Renard, ya lo he dicho alguna vez, es un autor del fracaso, un escritor que ha pasado a las glaciales vitrinas de las bibliotecas de autores menores como un diarista. Lo leo con fruición casi todos los días, quizás porque me encuentro en él como si fuera un padre intelectual y sentimental. En una de sus entradas dejó dicho lo siguiente: “Mis amigos me esperan en la novela como detrás de una esquina”.
Cuento, entre familiares, amigos y conocidos, con algunos artistas de la palabra, individuos que sacan suculentas tajadas a la realidad para componer preciados regalos. Aunque algunos de ellos, probablemente engañados por falsos espejismos fritangueros, me animan a aguijar el pony color bayo de mi imaginación y surgir de la anonimia como un caimán surge de las aguas calmas del pantano, sospecho que, como Renard, nunca les satisfaré. L. me dice que pula la puntuación; J. que enjuague la boca y me dedique a algo más divino; Jº que escriba hacia delante sin ser, como lo fue Flaubert, un mártir del estilo; y E. que olvide lo leído. La pregunta es ¿para qué? El personal ahora piensa que cualquier mona desabrida puede darse a la tarea de escribir unas cuartillas, de manera que apague el fuego interno de un espíritu creador y llegar así a los kioscos de libros. Particularmente tengo a la mula y al buey que asistieron al nacimiento de Cristo como mis más admirados animales literarios. En un establo observaron con miradas lentas y profundas la mayor de las epifanías entre occidente y oriente. No dijeron, al menos en el caso de la mula, ni mu; en cambio, vieron el prodigio: el incesante agasajo de guardadores de ganado, la irrupción casi fantasmal de tres astrólogos, las idas y venidas de seres anónimos que se dieron la gran pateada para ver a un bebé desconocido, etc.
En mi caso, noto que el prodigio que sucede a mi alrededor es tan grandioso como el de Belén, pero me conformo con contárselo a ustedes (y a mí mismo) encapsulado en estas friturillas variadas que son, mal que nos pese, gases volátiles de consumo rápido. Agradezco mucho el seguimiento, a pesar de los pirómanos.


Un abrazo. (Comment this)