Óxido
El sol delata los brochazos apresurados con los que unos antiguos inquilinos pintaron el calefactor blanco de mi casa. Los observo entre extasiado y perplejo: las cerdas abiertas de una brocha, pulsada con la ilusión estéril que otorga adecentar los pisos de alquiler, dejaron impresos caminos que se curvan, que toman un poco de volumen y que se sobresaltan por la presencia accidental de una gota petrificada por el tiempo y el descuido. En el interior de sus vértebras se acumula el agua sucia de dos mil inviernos, la misma agua que se filtra a través del metal desgastado por la cal y que erupciona en una miríada de gotas color naranja. El aviso es tajante: antes de que el frío reaparezca, tendrás que asistirme, revolver la espesa nata de una bidón de pintura que acallará el paso de los días y que maquillará la decrepitud constelada de las motas de oxido.

Pienso en todo ello mientras hago de tripas corazón para volver a escribir. Agradezco la insistencia de mis amigos lectores. No prometo mucho (corren malos tiempos para la lírica), incluso podría decir que esta escritura está abocada a la intermitencia, pero procuraré dar tardes con un poquito de gloria, a pesar del óxido.


Por las opiniones leidas extraigo que Joyce no hace literatura sino otras cosas solo por el hecho de pertencer a las vanguardias. Me interesaria que el autor del blog profundizara un poco más en el asuntillo.
javier huarte
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Ningun libro se puede traducir porque cada lengua es una cosmovisión del mundo en la que se incluye el autor con todas sus particularidades al repecto- recordemos el "Pierre Menard autor del Quijote" de Borges y nos entenderemos mejor.Pero siempre es mejor leer un libro taducido, a sabiendas que leemos un reflejo en un espejo, a no leerlo.
Toda esta perorata viene a cuento por la dificultad extrema al traducir el Ulisses. Esta obra está llena de juegos de palabras que solo funcionan en inglés, además Joyce era un tipo tan particular que creía, o hacía creer, que era evidente que una leve referencia mitológica en la página 3 iba a ser recordada para una metamorfosis de otra referencia 400 páginas más adelante, pongo por caso. Joyce juega consigo mismo y con el lector: es capaz de ser soberbio en 3 líneas y soporífero en 40 páginas a posta.
He leído la traducción de Valverde y la de García Tortosa y son muy diferentes porque este libro, en gran parte puede ser recreado o adaptado y en otra mínima solo traducida. Esta mínima parte se vuelve nula en la última novela de Joyce ,"Finnegans Wake", en la que cada 5 palabras hay al menos 3 referencias que solo pueden ser entendidas por un avezado lector culto inglés si se las explica el mismo Joyce.
Lea el Ulises en cualquiera de sus traducciones, disfrute cuando pueda y abúrrase cuando le toque; eso sí, no se lo tome demasiado en serio o acabará como la hija de Joyce. (Comment this)
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