Leñador o princesa
K. es un delicado niño de cinco años. Su rareza infantil consiste en un tumultuoso deseo de convertirse en una niña. Sus papás, modernos jóvenes que comprenden que la Junta de Andalucía, por poner un caso, subvencione el cambio de sexo a personas mayores de edad, comenzaron tomando las inclinaciones de K. como una de las múltiples formas que la niñez adopta para llamar la atención. Viendo que al chiquillo le complacía más vestir de florecilla junto a las demás niñas del colegio que de fornido leñador junto a sus compañeros varones (en el escenario éstos cortejaban a aquéllas blandiendo freudianamente sus hachas de palo y papel de aluminio), sus progenitores decidieron comenzar las consabidas visitas a especialistas. Tras haber dejado el pequeño hueco de su figura en diferentes divanes, la última psicóloga le recomendó a los padres que comenzaran a aceptar que su grácil muchacho era, al menos larvariamente, una dulce ninfa. Por supuesto que añadió que la mejor forma de conducir la situación era dándole ciertas concesiones poco a poco.
Ayer, cuando llegué a la fiesta de cumpleaños del bello K. y llamé al timbre, un niño vestido de princesa de tules rosas se me tiró al cuello, me besó nerviosamente en la mejilla y me dijo, apuntándome con la varita estrellada: “¿te gusta la princesita más guapa de la fiesta?”


El deseo es una cosa complicada. Es posible que sea el asunto más complejo que manejamos los seres humanos. Que unos padres adivinen el deseo de su hijo a los cinco años y lo lleven a unos psicólogos (que con tal de cobrar diran lo que sea) para hacer un trasiego correcto a su supuesta fase de ninfa:
en fin, da pavor. Lo más seguro es que el padre o la madre querian ser mariposas pero a lo más se han quedado en capullos.
javier huarte
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Sin duda alguna, la Pequeña Miss Veneno jamás podrá agradecer lo suficiente a sus padres todo el esfuerzo que han realizado -y seguirán realizando, seguro- por su felicidad. Bueno, quizás dentro de quince años sí, cuando -ya operado y convertido en un engendro de silicona, hormonas alienígenas y drogas para combatir la depresión y la esquizofrenia- entre en el dormitorio marital con un rifle de caza mayor y convierta el cabezal de la cama en un bello collage de sesos, sangre y astillas de cráneos.
Ahora la pareja en cuestión sólo debe preocuparse de que la criatura en cuestión no entre en casa un día cojeando. Porque, lo que podría ser una simple uña rota durante una clase de danza clásica, quizás sea inequívoco síntoma de una degeneración ósea que pide silla de ruedas perenne. Y ojo con ese estornudo; es el preludio fatal de una vida de alegría en el pulmón de acero del salón.
Aunque lo que yo recomiendo encarecida y definitivamente es un coctel familiar de matarratas, vodka, valium y Zotal. Gorritos de fiesta, tarta con velas, un brindis todos unidos y tres subnormales menos en el mundo.
Me cago en la puta, qué paso atrás supuso la detención del programa de purificación de la raza... (Comment this)
Señores próximo está el día en que tengamos que pedir perdón por ser heterosexuales.
¡VIVA SANTIPONCE! (Comment this)
hombre lo del orgullo gay esta muy bien, que cada uno sea lo que le apetezca ser. lo que me parece que es de juzgado de guardia es que interpreten el deseo de un niño a los cinco años.
Me ha gustado lo de Johhny Mark. No sera el problema de fondo que el papa se pone las braguitas de mama; comentario igualmente desquiziado pero ilustrativo de lo que pudiera ser un papa-gay-encubierto.
un saludo
javier
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Es posible el cambio. (Comment this)
¿Qué cojones importará que la Reina de las Hadas vaya a convertirse en una locaza tragasables? ¿Qué huevos de problema será que le partan el culo en casa ya o no? ¿Qué mierda me importa a mí el equilibrio afectivo que se respire en esa familia de subnormales?
¿ES QUE NADIE SE DA CUENTA? ¿ES QUE NADIE SE COSCA DE QUE EL PUTO PROBLEMA ES QUE PAPÁ, MAMÁ Y EL PEQUEÑO CULORROTO-LEFA-EN-LAS-COMISURAS SON SUBNORMALES, IDIOTAS Y PELIGROSOS? ¿QUERÉIS QUE UN CHAVAL ASÍ SE HAGA AMIGO O NOVIO DE VUESTROS HIJOS? ¿QUERÉIS QUE TODA LA PROFUNDA Y NEGRA ESTUPIDEZ QUE PAPÁ ATESORABA EN SUS MICROHUEVOS SIGA EXTENDIÉNDOSE POR EL PLANETA? ¿QUERÉIS QUE EL PATRON DE CEREBRO QUE MAMÁ GUARDABA EN SUS INFECTOS OVARIOS SE REPITA UNA Y OTRA VEZ? ¿NO OS DAIS CUENTA DE QUE ESTÁN INVADIENDO NUESTRO MUNDO? ¡SON LOS PUTOS ULTRACUERPOS! ¡Y VOSOTROS HACIENDO EL GILIPOLLAS, DISCUTIENDO SI MOLA O NO QUE EL CHAVAL CHUPE RABOS!
¡DADME LA JODIDA DIRECCIÓN DE ESA CASA, QUE YO OS HARÉ, OTRA VEZ, EL PUTO TRABAJO SUCIO! ¡VOSOTROS SI QUE DEBERÍAIS ESTAR VESTIDAS DE HADAS, COBARDES! (Comment this)
INCISO: Sé que no nos conocemos -si así fuera tendría un montón de mensajes guarros tuyos en mi celular- pero también sé que abres cada día una rendija de esta ventana, esperando ver pasar al Gran Humungus. Y confieso que yo entro a veces en tu página, esperando uno de esos clásicos arrebatos hormonales femeninos que os llevan a colgar fotos de vosotras desnudas o en plena tarea sexual, sin suerte hasta ahora (aunque tus haikus alivian un poco la decepción; aunque espero que esto último que he dicho no se convierta en una excusa para no dar el paso que realmente importa). Por esto que nos une, espero que me dejes llamarte querida Mónica. FIN DEL INCISO.
Pues querida Mónica, sabiendo que este puto universo está gobernado por toda la mierda ésa de la Relatividad, sabiendo que todo es del color del cristal con que se mira, sabiendo que el tamaño sí que importa, ¿me puedes explicar qué te mueve a alabar el valor de esta familia de monstruos en vez de a aterrorizarte ante su perversa y subnormal concepción del desarrollo humano? ¿Es porque eres de esas enfermizas optimistas compulsivas que cuando se cruzan con un leproso medio descompuesto lo felicitan por el bello color verdoso de sus últimos tres dedos? ¿O es porque olvidas que el valor, la estupidez y la ignorancia son características directamente proporcionales?
¿Te parecen valientes los tubérculos porque son capaces de mantenerse bajo tierra hasta que están maduros? ¿Te parecen sabios?
¿Qué opinas de la valentía y la determinación con que los casos de muerte cerebral visten esos pijamas verdes de hospital que dejan ver sus genitales a todo el que pasa?
¿No es encomiable?
Bueno, pues quedo a la espera de tus comentarios al respecto. Aunque si me los quieres hacer directamente en tu casa, dame una dirección.
Y jugamos a los comentarios cruzados. (Comment this)
jajaja que bueno! (Comment this)