De architectura y feísmos
En una plaza próxima a nuestra morada, se ha perpetrado, como viene siendo común en estas latitudes, un atentado arquitectónico: un edificio de escasas sutilezas decorativas, pesado y extremadamente desproporcionado, en el que lo más grácil de su factura está cifrado en el cartel que cuelga en uno de sus desafortunados balcones: “Vitrubio 2002”. Este tratadista romano que dio al mundo una obra señera en el arte constructivo del Renacimiento, De architectura, no dudaría en hacer arder con impulso neroniano este flagrante atentado. Pasen por la Plaza del Pumarejo y observen (lo siento por mis improbables lectores sitos en otras latitudes; prometo foto algún día). Sirva la siguiente referencia, extraída del tratado citado, de acto justiciero para la memoria de este señor:
“Objetivo de la astucia [del arquitecto es] elegir la naturaleza del lugar en relación al uso y a la belleza del edificio, ajustar sus medidas añadiendo o eliminando lo necesario para conservar siempre su simetría, de modo que parezca que todo se ha ido conformando correctamente y que en su aspecto exterior no se eche nada en falta”.
Por cierto, si alguien está concienciado con la batalla al feísmo arquitectónico, puede visitar la siguiente página de La Voz Galicia:
http://www.lavozdegalicia.es/inicio/noticia.jsp?CAT=126&TEXTO=100000080950En ella encontrará testimonios horripilantes.
P.S.: Entre mis improbables lectores se encuentra un celoso estilista que me pregunta por qué aparece acentuada la palabra “comentários” bajo las fritangas que ofrezco cada día. Supongo que este amigo no pertenece al mundo luso-galaico, pues al menos podría haber sospechado que simplemente había hecho uso de la acentuación portuguesa, donde el diptongo –io- en español, se convierte en la lengua de Camoens en un hiato que hace que tal vocablo lleve tilde. Pero la explicación es más pedestre: la plantilla de este programa para la fabricación de tu bitácora ofrece este error. Tal vez la presencia abusiva de Ronaldinho en los medios de comunicación provoquen estos dislates ortográficos. De todas formas, gracias por el apunte, FAN.

