26/04/2006

Física filológica

R. habita una suntuosa casa en la city (tres plantas y garaje). Duerme sola 135 días al año (el marido asiste a convenciones continuas en Berlín, Los Ángeles, Miami, Nueva York y Tokio). Su vida está edulcorada por la presencia de dos vástagos que justifican las horas de vigilia en el mundo. R. tiene que recorrer 85 kilómetros para escapar del spleen de su matrimonio. Cruza el aire amarillo del amanecer y llega al trabajo. Hoy explicará la cohesión, los marcadores textuales, la mudable vida de Lope de Vega y la polisemia.

Mientras que R. desgrana sus conocimientos de filóloga interina, en clases aledañas E. surca las circunvoluciones de sus alumnos con asuntos tan fantásticos como la respiración celular, los enlaces metálicos, las orbitas elípticas de Kepler y la ecuación del movimiento rectilíneo uniforme. Tras la maraña tejida por mitocondrias y electrones se esconde otro simulacro de vida similar al de R.

R. y E. tienen exactamente 25 minutos para agarrarse al vaporoso noray de la felicidad reencontrada en una mesa de laboratorio. La disección es rápida. A la vuelta, dirección sur, R. recuerda que en los enlaces covalentes dos elementos necesitados de electrones se unen para convertirse en gases nobles. Por la carretera que lo lleva hacia el Norte, E. recita un cuarteto de Lope: “Ir y quedarse, y con quedar partirse, partir sin alma, e ir con alma ajena, oír la dulce voz de una sirena, y no poder del árbol desasirse”.

Posted by at 17:06:54 | Permanent Link | Comments (4) |

25/04/2006

Swimming between short cuts

Hace ya años, cuando los kilos y las canas aún no me habían convertido en el oso blanco que soy ahora, en una tarde de paseo compostelano hice un hallazgo formidable: Simago me ofrecía por el módico precio de 47 pesetas El nadador, libro de relatos del entonces desconocido para mí John Cheever. Mi raquítica cuenta de estudiante daba para adquirir poca literatura, por lo que llevar hasta la cama un libro en propiedad, y que tal libro me diera tanta satisfacción, era suficiente para celebrar el día.

Más tarde llegaría, en la misma línea que Cheever, el señor Carver. Sigo prefiriendo al primero de ellos, aunque ambos tengan en común la ejecución de cuentos contemporáneos que dan medida al hueco abisal de la vida de nuestros dos siglos.

Para los admiradores-emuladores de este tipo de literatura (me consta que son más los carverianos) he de admitir que el germen de tales proezas narrativas es más fácil encontrarlo en las conversaciones asordinadas de los gimnasios y en la intimidad procaz del habitáculo del coche compartido que en películas de Allen o en los circuitos neuronales surcados para la creación literaria.

Al modo de Balzac, ésas serán mis próximas frituras. Mañana contaré los desvelos de R.

Posted by at 20:43:45 | Permanent Link | Comments (4) |

24/04/2006

Baudelaire y la vida moderna

Si se me permite el apunte, diré que Baudelaire es el inventor indirecto de esta cosecha de cultivadores del yo que nacen en las márgenes de la red. En Mi corazón al desnudo, apuntes aforísticos para una posterior autobiografía, el autor proponía indirectamente una poética secreta de lo que, en mi modesto entendimiento, debe ser un blog:

“Sobre la vaporización y la centralización del Yo. Todo consiste en eso. Sobre cierto goce sensual en la sociedad de los extravagantes. (Puedo empezar Mi corazón al desnudo por cualquier parte, de cualquier modo y seguirlo día a día, según la inspiración del día y de la circunstancia, con tal de que la inspiración esté viva)”.

He observado con curiosidad, satisfacción, sonrojo y otras reacciones que guardo para las plumas de mi edredón, las virtudes de los comentaristas de fritanga. Estoy a punto de inventar el blog teatralizado: los personajes pueden hablar de lo que les plazca (parece que ya lo hacen); fritanga únicamente propondrá un escenario sublunar cualquiera, donde las máscaras mantendrán conversaciones animadas hasta resolver sus conflictos. De eso nada. Para eso están los foros (invito a Labios Rojos y a Enfermero Nutella que se lo hagan solitos). Me basta con el segundo aforismo de mi querido Charles para reconducir esto: “El primero que pase, con tal de que sepa ser divertido, tiene derecho a hablar de sí mismo”. Gracias por la espera., Fritangas.

Posted by at 15:48:14 | Permanent Link | Comments (1) |

05/04/2006

Mi amigo J.B.

Ferdinand Hiller, un pianista de origen judío amigo de Beethoven, cuando éste yacía muerto en su lecho, cortó un mechón de pelo de su anciana cabellera. Su hijo lo cuidó celosamente; posteriormente la reliquia viajaría a Estados Unidos huyendo de la amenaza nazi. Los científicos analizaron el mechón y descubrieron que Beethoven había padecido desde muy pequeño un envenenamiento por plomo que le produjo muchos sufrimientos durante toda su vida, incluida la sordera.

Mi amigo J.B. (no confundir con el whisky)  no me dará la oportunidad de legarle a la ciencia y a la posteridad la posibilidad de dilucidar dolencias y aficiones: está completamente calvo. Sí que puedo afirmar, sin necesidad de recurrir al prosaísmo del ADN, que es, como dicen los catalanes, un “lletra ferit” (un letra herido); que lleva trabajando con denuedo y constancia la arquitectura de párrafos que luego convierte en cuentos y en novelas. Precisamente mañana ( jueves 6 de abril) presenta Las demasiadas horas, una historia a medio camino entre Rulfo y el Capote de Otras voces, otros ámbitos. Como corchete impar, a su lado, estará L., amigo de ambos, que hará un esbozo fiel de la heroica vida de J.B. Vengan los fritangas de esta bendita ciudad. A los que no puedan escapar hasta estas latitudes sureñas, les recomiendo su novela: se lee bien y está hecha desde una geografía extraña que late tras el bolsillo izquierdo de sus camisas (que casi nunca usa). Disfruten.

 

Posted by at 19:05:35 | Permanent Link | Comments (23) |

04/04/2006

Barbarización del Imperio

Día de evaluaciones: procesionan ante mis ojos notas, nombres y apellidos. La empresa en la que trabajo, llegada la primavera, se convierte en ese desglose verde-mátrix que me hace hincar imaginariamente los nudillos en el verano a la búsqueda de aires atlánticos. Jordi Sevilla, Ministro de Administraciones Públicas, tiene el titánico propósito de baremar la productividad de mis iguales. Observando la plusvalía intelectual de los bárbaros a los que romanizamos, es probable que nuestras personas sean relegadan a otras tareas del Imperio.

Posted by at 17:26:56 | Permanent Link | Comments (18) |

03/04/2006

Fumando espero

Piscinas, centros comerciales, consultorios de medicina avanzada, parques de ambiente oriental, zonas de masaje, yakuzis, campos de golf, squash y pádel, salones de baile, casinos, playas caribeñas, restaurantes internacionales, deportes acuáticos, videovigilancia, helipuerto, atardeceres mediterráneos; en fin, ambiente selecto para la masa democrática. No es el cielo; es Marina d´Or Ciudad de Vacaciones. Lo anuncia por las ondas radiofónicas una damnificada por la anorexia televisiva: Anne Igartiburu (vigilen la decadente decrepitud en la que están cayendo también María Barranco o Maribel Verdú). Una compañera de trabajo pasará sus mejores horas del verano en este engranaje maquiavélico de ocio y simulacro.

Josep Pla (José Pla, para los amantes del vernáculo) llegó a afirmar que fumaba para buscar adjetivos. En mi búsqueda de epítetos para cifrar esta heroicidad estival ya llevo tres paquetes de Chester.

Posted by at 20:40:08 | Permanent Link | Comments (2) |

02/04/2006

Vida de París

Hoy me desperté resacoso (materialismo dialéctico y bourbon Jean Beam). Mientras desayunaba viendo la tele, un escalofrío recorrió mi paladar al descubrir en teletienda un anuncio de crema reparadora de cicatrices, manchas y otros accidentes de la piel hecha a base de baba de caracol (una vil cabrilla recorría continuamente toda las superficies que se exhibían en la pantalla). Apagué el aparato.

Subí a buscar noticias de otros mundos. Abrí el correo: “Sigo viviendo aquí. Los hombres que meto en la cama no suelen ser el Santo Grial, y, los que lo parecen, acaban marchándose tras un par de días. Soy la secretaria de una adivinadora. Escribo y hago fotos. Los gatos siguen engordando”. Mi amiga G. vive en París. Restaña heridas con una visión del mundo vitalista y sin urgencias. La baba de caracol es para los otros.

Posted by at 18:31:39 | Permanent Link | Comments (2) |