Guachimanes
Siento tener que recurrir a crónicas ajenas, pero creo que merece la pena transcribir esta crónica costarricense. El término “guachimán” que aparece en la noticia, como todos ustedes sospechan, viene de wachtman (vigilante). No sean vagos; lean hasta el final. Prometo, dentro de la tragedia, grandes carcajadas.
AL DEFENDER HERMANO LO MATAN A PLOMAZOS
Dos plomazos letales acabaron con Fredy García Zapata, un hombre de 41 años que llegó a apadrinar a su hermano, un guarda privado que lo fue a buscar a la casa pidiendo ayuda pues un compañero que, en horas laborales, compartía un tapis con él, le ganó una pelea cuerpo a cuerpo, a eso de las cuatro y media de la mañana, cuando apenas amanecía.
GUACHIMANES ARMARON FIESTÓN
Según versiones policiales, todo se debió a un problema entre compañeros de trabajo, al calor de “mechazos” de vodka y guaro, pues para pasar contentos las horas de guardia nocturnas y hacerle frente al frío de la madrugada, los cuatro vigilantes del Centro Comercial de Guadalupe decidieron comprarse una pachitas y así compartir la guardia, entre trago y trago.
Con el licor circulándoles por las venas, se armaron tremendo fiestón, el cual se vio interrumpido por la discusión, entre Greimer Rosales Núñez y Ever García Zapata, dos de los que estaban bien entonados.
BRONCA POR EL SUELDO
El oficial de la policía, Luis Castro, indicó que la bronca entre los compañeros inició porque, en medio de la juma, Rosales le reclamaba a García que por qué él ganaba más dinero si trabajaban lo mismo.
Picados, por el tapis y por la plata, se agarraron de golpes ante la mirada de los otros dos que los acompañaban, Keylan Fernández y Jefrey Pizarro Urbina.
Luego de varias trompadas y zapatazos, resultó vencedor Rosales, lo que vino a enfurecer más a García, quien salió del lugar, con sangre en el ojo, pero en busca de refuerzos.
LLEGARON A APADRINARLO
Como el nicaragüense, de 31 años, vive cerca del trabajo, se fue a despertar al papá, Fredy García Avilés y a su hermano mayor, Fredy García Zapata, para que lo apadrinaran.
En pocos minutos los tres hombres volvieron al sitio del enfrentamiento armados con palos de escoba, para ajustar las cuentas.
Entraron a la caseta de vigilancia, levantaron los palos para darle a Rosales, pero este empuñó su revólver 38 especial y se defendió a balazos.
Le mandó un plomazo al hermano de su contrincante en el tórax que lo fulminó y otro en el brazo derecho. El compañero, también se llevó su balazo en una pierna, él único que salió ileso fue el papá.
Uno de los testigos, Jefrey Pizarro, declaró que, donde vio la bronca, mejor se escondió.
“Llegaron armados con leños y se le fueron encima a Greimer, el les disparó para defenderse”, dijo Pizarro, uno de los testigos más cercanos del crimen.
El hermano del guachimán quedó tendido a la entrada de la caseta, con una macana tirada en sus piernas y un charco de sangre alrededor de su cuerpo.
“El hombre ya estaba muerto, al hermano lo trasladamos al Hospital Calderón Guardia, en condición estable, con una herida de arma de fuego”, confirmó el doctor de la Cruz Roja, Marco Umaña.
La policía detuvo al sospechoso del crimen quien, según el reporte policial, manifestó que él disparó en defensa propia.

