07/06/2007

Día de medusas

En 1925, el escritor Evelyn Waugh intentó suicidarse nadando hacia mar abierto. Al cabo de un rato hubo de regresar hacia la orilla: le resultaban demasiado dolorosas las picaduras de medusa.

Posted by at 17:51:49 | Permanent Link | Comments (8) |

04/06/2007

Multiplicaciones escatológicas II

Estas son las fotos más próximas a la que comentaba en el anterior post. Son dos tomas previas a esa que ofrece una visión del boñigamen del pintor y que pueden encontrar en las páginas interiores del Diario de Jules Renard en Mondadori (cómprenlo; nunca me lo agradecerán bastante). Las consiguió mi señora en una búsqueda enamorada

Posted by at 22:51:42 | Permanent Link | Comments (0) |

Multiplicaciones escatológicas

A vueltas con una escena de la vida contemporánea de la que he sido testigo esta mañana, he fatigado miles de páginas de la red en busca de una fotografía que podría dar–junto a una curiosa coincidencia– la medida exacta del alma de la resuelta señora que la ha protagonizado. En el requerido daguerrotipo se veía a Toulouse Lautrec defecando en la playa de Crotoy en 1899. Es, evidentemente, una imagen insólita: el pintor mantiene el equilibrio en el aire, a la par que sostiene un trozo de periódico que en breves instantes, tras soltar unas míseras y diminutas boñigas –recuerden la talla del artista–, servirá de higienizador de tan ilustre ano. Ese mismo año el inventor León Bollee, fundador del famoso circuito de Le Mans, veía como una máquina surgida de su magín y capaz de realizar la multiplicación directa y no mediante sumas consecutivas, era comercializada por el suizo Otto Steiger.

Estos dos datos, aparentemente inconexos a no ser por su coetaneidad, se han cruzado a las claras del día y me han provocado un cortocircuito cerebral a la luz de lo que contaba nuestra querida M., hacedora y protagonista de suculentas historias transcritas a menudo en este blog. Ya saben ustedes que M. es aficionada al arte de la pintura. Narraba como este viernes, como tantos otros viernes, fue invitada a una exposición de tema sevillano a exponer un cuadro que se exhibía en el catálogo. Siendo M. una mujer aficionada a la cerveza y las tapas de su barrio, apenas obtiene “el tiempo que ha ella le gustaría” para extraer de su paleta obras tales como “Carretas de vuelta”, “Cera que no quema” o “Vista del puente de Triana”. Este último título es el que le pedían que llevara al evento pictórico. La cuestión es sencilla: ella expone este cuadro con su número de teléfono; si hay algún aficionado que aprecia el impresionismo de última factura, sólo tiene que llamarla y M., artista contemporánea con resabios decimonónicos, pinta uno igual para el interesado. El único problema es que el comprador no sabe que se llevará una copia. M. ha vendido cuatro. En vista de que siguen requiriendo su sin igual savoir faire y el puente de Triana es para ella un mero artilugio para sortear el Guadalquivir, el cuadro que siempre exhibe ha de descolgarlo de la pared del salón de su casa, con gran enfado del marido, actual propietario de la tabla.

Esta mañana, entre los girasoles reventones, vi al enano Toulouse Lautrec que corría de la mano de León Bollee multiplicando mierda para el mundo.

Posted by at 17:44:04 | Permanent Link | Comments (3) |