Monday, January 26, 2009

Festina lente

Los cirros de la amistad que cruzan el cielo y que nos hacen coincidir con anticiclones y tormentas que pueden llegar a cambiar nuestra vida me dieron la oportunidad de conocer a mi admirado Alejandro Luque hace un par de años. El embeleso viene motivado porque creo que estoy, como diría paradójicamente Chesterton, ante un ser de virtudes muy humanas: gran conversador, instigador cultural a la usanza de Pepín Bello (pero con obra), escritor viajero, periodista a pie de zanja, cocinero al itálico modo, y, sobre todo, lector empedernido y entusiasta. Vean si no su blog (http://alejoluque.blogspot.com/), en el que da cumplida cuenta de una apabullante voracidad lectora con la lista de sus incursiones al cabo del mes. Alguna vez he hecho la cuenta: sumo las páginas de todos los libros y lo divido entre los 30 soles del lapso mensual; lo que resulta me deja con la lengua fuera.

Por más que me empeño en seguir las sugerencias de Luque, no doy abasto. Ni siquiera recurriendo a formas de lecturas heterodoxas (en diagonal, sólo páginas pares, a golpe de párrafo, nada más que los diálogos, etc.) no logro llegar ni a la mitad de los volúmenes leídos por él. Esta tarde he rehusado a continuar con esta locura emuladora por falta de talento y porque me he topado con un libro al que sería una injusticia recorrerlo como el que pasa el índice por la balda polvorienta de una estantería. El libro en cuestión es Adiós. Hasta mañana, del norteamericano William Maxwell, donde un narrador adulto vuelve a su adolescencia para recordar una amistad truncada a raíz de un crimen pasional. Novela corta, de frases cromáticas y melancólicas, de una concisión dolorosa. No busquen sonrisas en estos pagos; sólo encontrarán el rumor de la tristeza  de aquel que recuerda. Lo recomiendo encarecidamente a los que gusten de la literatura de quilates. Absténganse los chicos del swing bestselleriano.

Como releo este post y lo encuentro algo desgarbado y tristón, permítanme sugerirles la visión de un documento que testimonia el talento de un señor con el que he pasado los mejores años de mi vida: mi suegro.
http://es.youtube.com/watch?v=hVB56SamZjI
 Lo acompañan a su diestra los señores Manolo Rivas y Álvaro Mutis.

Posted by at 21:12:58
Comments

2 Responses to “Festina lente”

  1. Good job! …You did it!

  2. coupons says:

    You did it! …How did you do it?

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