16/07/2006

La Rioja (9/07/2006)

N. es un animal nocturno que a veces ni siquiera vuelve de la oscuridad. La imagino atrapada en el laberíntico mundo de los garitos vitorianos. Hoy he decidido resarcirme de una situación extraña: Vitoria me ha atrapado y apenas puedo mirar más allá de sus calles, así que escaparé de ella como sea.

Madrugo, agarro mi mapa de carreteras y pongo rumbo a un lugar mítico para mí, un viaje a la semilla (con el permiso del maestro Carpentier): Haro. De allí proviene mi apellido paterno, ése que perdió el “de” por motivos ideológicos-familiares. Por suerte, y aunque parezca una ilusión mendaz, el negocio turístico llega a algunos rincones del mundo de forma atenuada. Haro, “capital del Rioja”, ofrece un casco antiguo algo adecentado pero dejando claro que esta ciudad vive realmente del negocio que flanquea las riberas del Tirón: las bodegas señoriales expuestas al viajero deseoso de probar los caldos de la tierra. El resto de la población se pasea agradablemente: tomas un pincho en la plaza de San Martín y observas la torre de Santo Tomás, coronada de Neoclasicismo cuando su interior está constituido por un gótico nervudo y potente, reflejo de la riqueza señorial y eclesiástica que levantaron sus muros.

Me encamino hacia Berceo, lugar dejado de la mano de dios. Un busto de Gonzalo de Berceo le da algo de lustre a la población. Gente amable. Abro la puerta de una taberna goliarda y medieval; en su interior veo a 2000 personas hacinadas en una semi-penumbra. Salgo riéndome. He ahí el humor de la tierra. Finalmente encuentro un restaurante a la salida del pueblo. Comedor con cinco inmensos ventanales que se abren a un campo de mieses que asciende hacia un monte repleto de verdura. El locus amoenus (lugar ameno) que utilizó Berceo en su relato alegórico, pórtico inicial para sus 25 Milagros de Nuestra Señora, son una copia directa de esta maravilla. Las vistas y la comida se convierten en un receso espiritual antes de llegar a San Millán de la Cogolla. Gonzalo de Berceo fue un fabulador compulsivo, el hacedor de una literatura fantástica en pleno siglo XIII. Fue, además, la prueba clara del valor de la ficción literaria para mutar el mundo. Cuando el monasterio estaba sumido en unas estrecheces demasiado espesas incluso para los monjes que moraban en él, Berceo pactó con Dios una trampa, una licencia, entre poética y demagógica, para contar los milagros de San Millán y atraer de esta forma a peregrinos y gentes de paso que gustaran de oír prodigios milagreros. Un caso medieval de reactivación de una zona mediante un complejo diseño hagiográfico dirigido a ganar poca gloria, pero sí algo de dinero.

Monasterio de Yuso (abajo) en San Millán de la Cogolla. Un tipo con la boca seca me vende una entrada. La tienda de recuerdos la custodia un monje que se parece de forma alarmante a Lou Reed. La guía desgrana la historia aprendida. Los visitantes escuchan la salmodia didáctica intranquilos, calibrando objetivos y captando nada.

Viaje relámpago a un Logroño vacío, extenuado por el calor y la ausencia de lugareños, emigrados a Pamplona en fiestas. Sólo veo a desheredados deambulando por las calles de una ciudad que tampoco ha descubierto el porqué de enlucir edificios: Logroño duerme el sueño de las ciudades a medio hacer. Tengo un asalto místico cuando me introduzco en una iglesia gótica: frente a los bancos en donde rezan unos peregrinos dispersos, un muro muestra unos troncos y una pared llena de humedad en la que antes hubo un retablo. Esa nada obsesiva ante mis ojos (el protestantismo está más preparado para la abstracción) me devuelve a un estado anterior, místico e íntimo a la vez. Salgo, camino, llego hasta el Ebro y me hago una foto para constatar que estuve aquí, solo. Mi destreza colocando la cámara sobre la baranda del puente hace que ésta sea más amiga del río que de mí.

Vuelvo mientras atardece. Mañana veré al fin el monte Igeldo.

Posted by at 23:03:47 | Permanent Link | Comments (7) |
Comentarios
1 - Hermano: ¿ Te imaginas a Lou Reed poniendo música al eximio Berceo?.
Que nadie nos quite la idea ni banalice los sueños.
Amén (Comment this)

Escrito por: soc at 2006/07/17 - 08:28:12
2 - Pues a mi Berceo me parece aburridísimo... claro que sospecho que el fritanga es de los que dice que La Celestina es el no va más.
Podías tomar ejemplo de Montalbán y extenderte un poco más sobre el vino y la comida (Comment this)

Escrito por: quimdil at 2006/07/17 - 13:11:51
3 - quimdil, ¿ Acaso dudas de que La Celestina sea el no va más? ¿ Adivino en ti un lector de códigos y relatos cuya relación con la literatura es la de la hamburguesa y la cocina? (Comment this)

Escrito por: soc at 2006/07/18 - 12:42:13 in reply to: 2
4 - no que va... yo una vez lei un comic, de la marvel por supuesto, y mi cerebro aun no lo ha asimilado.
Libros sin fotos no soy capaz que me canso.
y a pesar de mi manifiesto analfabetismo funcional sigo diciendo que LA Celestina es un verdadero coñazo.
Tendra mucho merito, pero también lo tiene Steve Vay a la guitarra y no hay quien lo aguante.
Por cierto cuando uno denosta (acabo de leer la palabara en el libro gordo este... diccionario) es mejor hacerlo entre exlamaciones y no entre interrogaciones. (Comment this)

Escrito por: quimdil at 2006/07/18 - 18:25:50
5 - A mí me gusta el Alien Love Secrets de Vai y la Celestina. Creo que todo es compatible. No sean tan corraliteros, ¡coño! ¿coño? (¿está bien denostado?) (Comment this)

Escrito por: 007 at 2006/07/18 - 20:08:53
6 - Todos los gustos son perfectos. Para mi es tan defendible un amante de Berceo como un fan de "los ricos también lloran".
Yo personalmente, como ser de mente simple que soy, prefiero las cosas sencillas. (Comment this)

Escrito por: quimdil at 2006/07/18 - 22:26:26
7 - estimado Guindil, no se me enfade. La interrogación retórica puede utilizarse con marcado carácter irónico. Por el resto decirle que respeto a las hamburguesas, lo saben mis amigos y familiares; y ahora que nadie nos lee le confieso que soy un gran aficionado al fútbol. Y a La Celestina.
Un Saludo. (Comment this)

Escrito por: soc at 2006/07/19 - 17:40:40
Escribir comentario