25/07/2006

Sausalito


Una noche crucé el Golden Gate y paré en la playa de Sausalito. En un garito estaba actuando un trío de bosanova. El local se llamaba Trident. Con un contrato por dos semanas, comencé a soplar notas almibaradas de esa música de ascensor. Cuando fui a por mi dosis, los muchachos del Grillo, al que debía algunos pavos desde que toqué en el Normandie de San Juan, se cobraron más de lo que les debía. Nunca me gustaron los puertorriqueños: babean un inglés sudado que no entiendo, lleno de giros incomprensibles y espasmódicos. Siete puntos por encima de la ceja derecha y todos los dientes superiores hechos añicos. La trompeta había desaparecido de mis manos y de mi vida.

Posted by at 11:36:44 | Permanent Link | Comments (2) |
Comentarios
1 - ¡Al fin! (Comment this)

Escrito por: Marilia Brull at 2006/07/25 - 12:59:21
2 - Un saludo de un nuevo enganchado a tus narraciones.

G. (Comment this)

Escrito por: Guille at 2006/07/25 - 16:56:13
Escribir comentario