Gallaecia
Entramos por el sur observando las diferentes columnas de humo que ascienden hasta el cielo entre extasiados e incrédulos. Los paisajes apocalípticos tienen una extraña belleza. Arde Galicia. Teorías acerca del asunto son esgrimidas por unos y otros: que si piromanía, que si la industria maderera, que si el PP, que si el fin de la agricultura, que si el monte sin limpiar, etc. Lo que sí que está claro, como afirma B., que sería una gran idea la de exponer a la vergüenza pública a unos individuos que no tienen rostro nunca y que únicamente conocemos por tres o cuatro iniciales en los periódicos. Corren buenos tiempos para políticas ecologistas trufadas de ajusticiamientos al ecoterrorismo. Bueno sería que estos sujetos se vieran esposados tras el metacrilato; es probable que el viento que ahora nos ciega los ojos se esfumara.

